El Poder de lo Grande
Es propicia la perseverancia
El poder no es una cuestión de cantidad, una determinada tensión en los músculos, la presión, oposición y resistencia que nuestros propósitos son capaces de soportar. Eso, en todo caso, es mera fuerza. El verdadero poder es capaz de contener la fuerza para usarla en el momento y situación oportunos. Contener la fuerza, perseverar.
A una gran fuerza se le aplica un escrupuloso cuidado. Porque, un comportamiento destructivo, que a la larga siempre termina siendo auto-destructivo, no puede ser verdadero poder, no importa la magnitud de la fuerza aplicada.
Así, perseverar poco tiene que ver con andar rompiendo barreras a lo loco con tal de cumplir un objetivo. Perseverar es contener la fuerza, detenerse y ver por dónde se abre el camino.
El poder de lo grande es ese momento en el que uno se desliza por entre los obstáculos y, como un bailarín, se mueve siguiendo el pulso de la música.
El verdadero poder no tiene tampoco la modalidad de un objeto que se tiene según las leyes de la propiedad privada.
Ese poder que necesita demostraciones cada vez más exageradas de fuerza para justificarse, no nos pertenece en verdad. Se nos escurre y nos abandona.
El verdadero poder es la capacidad de danzar entre las circunstancias, los tiempos, los escenarios. No necesita justificarse ni destruir oponentes.
Es un movimiento del cual participamos todos los seres, y lo “tenemos” sólo en el acto de bailar, sólo sabiendo movernos al ritmo de los tiempos y junto con los demás.
Así, el noble no pisa los caminos
que no corresponden al orden
El hexagrama se compone del trigrama Cielo, en el interior, y Trueno, en lo exterior.
El Cielo es el padre de todo lo que es. El Trueno es la fuerza que permite que la verdad del cielo se manifieste.
El poder de lo grande es la fuerza magnética de lo que es.
Son tiempos de gran poder y gran fuerza para avanzar. Pero este poder se muestra, justamente, en el hecho de que “no se pisan caminos que no corresponden al orden”. Y es precisamente en esto que queda en evidencia cuán poderoso es: lo demuestra en el hecho de que es capaz de contener su poder, su fuerza. Contenerla y dirigirla, encontrar el camino por donde esa fuerza puede danzar.
El gran poder no es cuánta destrucción somos capaces de generar, ni el dominio por el miedo que podríamos suscitar con esto. Un gran poder es la fuerza que es capaz de cuidar y proteger los diez mil seres.